martes, 4 de marzo de 2008

Lumbre distante


Frente al hielo de tu guerra,
Izando banderas blancas,
Matizadas con mi sangre,
Ya coágulos de escarcha,
He suplicado tu paz
O una tregua a la distancia.

Verbo quebrando el silencio,
Armisticio en la palabra,
O un instante de calor
Que, a la luz de una mirada,
Venga a restañar la herida
Que, abierta, llevo en el alma.

Pero tú, lumbre distante,
Que encendiste mi añoranza,
Creyéndote en la tibieza
Y en las sombras emboscada,
Me has helado sin tu aliento
El mañana y la esperanza.

Y sin vuelo en la derrota,
Con las alas desgarradas,
Ya he de cavar bajo el hielo
El sepulcro de mis ansias,
Y tejer con tu cellisca
De destiempo mi mortaja.

Frente al hielo de tu guerra
Mi sangre-paz yace helada.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso. A más de uno la falta de ese aliento deseado le hiela el mañana, pero...la esperanza...esa no, esa a permanecer en activo :), abrazo

Anónimo dijo...

Precioso poema. Seguro que si lo leyese derretiría algo la escarcha que te regala.
Un saludo y espero que puedas visitarme.

Anónimo dijo...

Mí querido amigo gracias por tus saludos y por tu compañía todo este tiempo, deseo que estés muy bien, mil gracias por tus palabras, ya estoy de vuelta, un abrazo muy grande para ti, sigues encantando con tus versos
Mil disculpas si no te he contestado antes, pero he estado enferma y eso me ha tenido alejada de todo
Pero voy lentamente saludando a cada amigo a medida que puedo y te dejo un gran abrazo, ya estoy de vuelta en las letras
Te dejo todo mi cariño y que estés muy bien
Mil besitos y cuídate

Besos y sueños

Anónimo dijo...

Verso vibrantes y epicos, con una cierta desesperacion y tragicos como un oasis al que no se puede llegar...un abrazo.

Anónimo dijo...

una tregua a la tristeza habría que pedir a veces.

un beso.

me enfrasco en lo de mañana, de sorpresa no vienes ¿no? ya ya lo sé, pero soy muyyyyyyyyy pesada.

ánimo y al toro---->>>eso es pá mí

Anónimo dijo...

"Busca la paz dentro de ti mismo, y también dentro de ti mismo el divino aliento de la vida..."
Y mientras, concédele una tregua de cinco minutos a la pluma que te lleva por oscuros marjales, deja que florezcan otras flores en tu jardín.
Permite ser todo tú. Cinco minutos.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Intensísimo.

Anónimo dijo...

No me puedo quedar impasible ante esas alas que se niegan a volar. El sol puede deshacer el hielo y queda la oportunidad de volar otra vez mucho más alto. Las heridas tambi´´en pueden cicatrizar al contacto con el sol.

¡Vuela!

Un beso muy grande.

Anónimo dijo...

Pronto llegará la primavera,
el solsticio de invierno
a punto está de fenecer
que tus entrañas sigan el curso del río
que tu corazón sea el goteo de la caida del agua
y lentamente y con ganas
vuelva a latir.
Y en un vuelo tus alas
ya sin ataduras
busquen la mitad que se enmudeció.

UN beso