domingo, 27 de abril de 2008

Invierno


Entonces,

Como ahora,

Yo te quise.


Con alma y corazón tanto te quise,

Tanto,

Que, por querer no hacerte daño,

Una mañana me fui de tu vida.

Mas, lejos de tu sangre, estaba escrito

Que un miedo antiguo irrumpiese en mis venas

Helándome el presente en tu recuerdo;

Y entonces me sentí mar sin gaviotas,

Como flor en la nieve, como perro

Degollado a ladridos,

Igual que un niño enfermo desahuciado

Que agoniza de hospicios.

Y quise volver, quise

Volver con esas ansias

De moribundo que, en su última noche,

Pese a sus ojos ciegos y sin rumbo,

Busca mirarse en la luz de su amada

Antes de mudarse en oscuridad

Y olvido ya por siempre.

Pero tus puertas estaban

Cerradas,

Las sendas agostadas y sombrías,

Y el sol roto en eclipses

Como insomnios;

Y quede prosternado a tus umbrales

Cual huella rota que, echando raíces

Sin flores, hojas verdes ni el beso del rocío,

Sólo es madera muerta,

Triste madera muerta que, hecha exilio,

Se consume en cenizas.

Pasaron, desde entonces, trece siglos

De noches de aguanieve en el invierno,

Calándome hasta el alma;

Y en mi pobre esqueleto de ciprés,

Exangüe fracasó la primavera

Quedándose dormida en el mutismo

De las llagas exánimes.

Ah, el dolor, ese turbio sentimiento

Que iguala al ser humano con las bestias,

Con la espera

De un mineral sin nombre.


Nunca pude escribirte una carta de amor,

Estaba de antemano

Rendida la utopía,

Y en mis bolsillos rotos

Sólo sonaban

La desesperanza,

Llaves perdidas,

La tinta reseca;

Sin embargo,

Aún en la noche, a veces,

Sube un grito desde el surco de arsénico

Del que brota el silencio

Llamándote, llamándote

Como el acto reflejo de unas alas

Que muerde el dolor con vasta codicia,

Sin que el cántico de un eco un instante

Las alivie en su herida.


Entonces,

Como ahora,

Yo te quise.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha gustado, me has dejado con un sobrecogimiento, helandome el alma; como has recogido el dolor del amor, del abandono, de la soledad del amado...una maravilla, un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

¿y se puede amar más intensamente?
iNTERPONER NUESTRAS NECESIDADES POR EL SER AMADO, ES LA MUESTRA MAYOR DE AMOR, AUNQUE A NOSOTROS NOS DUELA, AUNQUE PAREZCAMOS MORIR, AUNQUE A LA VEZ PARECE MUY INJUSTO QUE NOS TRATE ASÍ LA VIDA
MI ABRAZO , MI LUZ

Anónimo dijo...

Yo creía que ya no existian estos amores... ella es afortunada, aunque tal vez lo seas tú, algo bueno te tiene que venir...estoy segura.
en plan ya literario, es fantástico del princio al fín
un besito rafa

Anónimo dijo...

Que hermoso, vengo del blog de Ana y luego de leerte, me ha encantado esto de Terapia Poética, que más que terapia parece Justicia.

Saludos.
Nany.