lunes, 11 de enero de 2010

Pateras

Arriban ateridos desde el hambre;
Desde la bota sobre el cuello vienen
A lomos de una gélida intemperie
Que se alza desbocada igual que un lobo
Con alma de salitre y voz de espuma.
Desde un saqueo antiguo enjutos llegan,
Ligeros de equipaje, mas colmados
De sueños de horizontes sin confines,
Buscando hallar su pan de cada día,
Un lecho al fuego, libre, y sólo encuentran
Escuálidas migajas con resabio
A gueto, explotación e indiferencia.

5 comentarios:

Marisa Peña dijo...

Bravo, un poema que desordena las conciencias.Un abrazo

Silvia Delgado dijo...

si, a veces parece que olvidamos esta realidad para entretenernos con otras, oh, es tan difìcil mantener firme la mirada en todos los mundos¡ un saludo.

Filoabpuerto dijo...

Ya hay centros escolares en nuestro país donde hay un "tope" para la admisión de niños inmigrantes, siguiendo el nefasto modelo de Italia.¡Una vergüenza!

¡Saludos, Rafa y fértil poética !


Merce

Malena dijo...

Pobres, hambrientos y medio desnudos los que llegan ¿y los que duermen para siempre en las aguas del estrecho? Para ellos ya no hay ni unos ojos que derramen lágrimas por su muerte.

Mil besos y mil rosas, Rafa.

Dolo dijo...

Estremece escuchar una verdad tan dura, tan tan dura, contada por tus contundentes palabras.
Besos, Rafa, besos!!