viernes, 15 de octubre de 2010

Borrones


No hay piedad ya en la noche.
La luz de las farolas,
Con su halo anaranjado,
Percute en las pupilas
Tatuando la indeleble
Señal de lo que nunca
Parió en su cian el alba:
Sangrante cicatriz,
Boceto que, talado,
Se ahoga en la salmuera
De una lágrima anónima.

4 comentarios:

Alma naif dijo...

Hasta las lágrimas que escriben se sienten bellas!!!
Escribes de maravilla, con la simpleza de que llega al corazón!!!
Transmites y eso es todo... es mucho!!!
Besos de nuevo cielo!!!

erato dijo...

Con unas cuantas palabras eres capaz de provocar grandes sacudidas.Me encantó. Un abrazo

Elsa dijo...

He recorrido tus poemas; de norte a sur, de sur a norte.
¡qué güeno eres, joerrr!!!

Besos.

Prometeo dijo...

Belleza en tu poesia, imagenes que se asientan en la retina..un abrazo.