sábado, 16 de octubre de 2010

Tabú


En la herrumbre del tiempo detenido
copulan el olvido y el silencio,
y engendran, en su coito sin orgasmo,
un monstruo: el vacuo aborto que, eufe-
místicos,
por no llamarlo muerte,
nombramos, con pavor, desesperanza.

3 comentarios:

Alma naif dijo...

Este texto es maravilloso!!!
De inicio a fin... aunque triste que se de a luz un mounstuo de soledades, muerte y desesperanza!!!
No me canso de leerlo!!!
Besos a tu alma!!!

Dolo dijo...

Me parece, realmente, muy bueno!!
(Con su matiz de pesimismo, como casi siempre...)

MaLena Ezcurra dijo...

No me gusta olvidar, aunque me gusta estar en silencio tejiendo uno que otro sueño.

Son terribles y tristes tus versos.


Vení que te abrazo compañero del alma.



M.