sábado, 3 de noviembre de 2012

Delírium trémens


Me puse en tu lugar.
Vi por tus ojos,
impúdico y desnudo,
tu cuerpo en el espejo
y te besé, abracé.
Luego, entregado,
lamí tu piel, tu sexo en la promiscua,
la gélida y promiscua
asepsia del azogue.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿ Se pueden ver por los ojos, los cuerpos ajenos en su desnudez ?